Soy una madre muy agradecida
con Dios, pues somos una familia feliz. Tuve 6 hijos, Arturito es el sexto de
mis hijos. Arturito (o chino… como lo conocen, pero para mí siempre será
Arturito) fue monaguillo de los 7 hasta los 13 años y ya no siguió ahí
porque le daba vergüenza por que ya estaba más alto que el padre (Pbro.
Leobardo Hinojosa), pero nunca pensé que un día quisiera ser seminarista……. Yo
como católica, siempre oraba por las vocaciones, pero nunca pensé que uno de
mis hijos fuera a ser seminarista. Cuando él fue al preseminario, de hecho yo
me asombré, cuando fuimos por él, él me dijo: “SOY DE AQUI” …yo recuerdo que un
día yo le dije a Arturito, por qué no eres sacerdote? Y él me dijo que
NO, que él iba a ser padre de familia, y que además los padres comían pura
avena! (en aquel entonces él era monaguillo y según él nuestro sacerdote el
Pbro. José Luis Hernández comía pura avena). El tiempo paso…él fue
creciendo, tenia pues muchas inclinaciones al deporte (su Voli!) pero bueno…
Dios sabe lo que hace y en qué momento puede cambiar el destino de una persona,
y bendito sea por lo que está haciendo hoy en mi hijo… perdón!, quiero decir:
SU HIJO.. porque antes de ser mi hijo , es de EL.
Lilia Rodríguez de García (mama de chino)

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